jueves, 28 de abril de 2011

Huesos de la esperanza


Dividir la precariedad de un beso que es huelga ilustre de la boca que se va. 
Sudar y bañarse en hielos, 
perder del Pulgar e Índice la sábana que sentía yemas. 

Amor es el humo del incendio, 
niebla de la aridez, 
el periódico en voz de un analfabeta.
Hábito de ofrendar es el amor que se monta en un disimulo de pecho con pecho 
con uno solo.

Ay, espejo sin ombligo, 
vidrio de mi desesperación al otro. 
Me atiende para desquitar su plomo en la esperanza que prensaba y me aniquila, me declina en este asesinato donde quedo pésimo en los huesos de la esperanza. 




Hueco que mutila

Los líderes que tienes en las manos
y los de tu boca
son un sepulcro para mi cierta andanza.

Asesino amor interminable
Pensar en número de olvido es contar más de dos días de ultraje.
Asesino amor interminable
quiero llorar de mi pecho
quiero llorar de mi boca
quiero llorar de mi sexo
quiero llorar las aguas que me pusiste y que no te llevaste.

Olvidarte es regresar a ti
para saberme en un agujero con síntomas de largo
con animal de molusco abismo.

Viernes, un sueño
Sábado, un sueño;
Semanal sueño
que aspira a tus alfabetos de la derrota.

Invisible cama llena
sueño de microscopios
sueños subterráneos
sueños bajo un néctar de sangre fría.

Herida quedó la casa
los trenes en mis venas, los tés y las comidas.

No deja dormir la voz tuya que torna
hueco que mutila
Necesitamos de un lamento que disuelva la inundación del recuerdo,
enemigo fuerte, en constelación de mis pensamientos.


Vacío no es amor

El amor no es un esqueleto
es paloma en noche
criatura del rendido corazón.
El amor construye un pie con dos pies.
Amor, esta distancia de ninguna parte urde vértigos
y el desconocimiento urde la distancia;
No permitas la ceniza en los tubos del aire
que bastaremos en una fotografía gris sin fábula.
Amor, si me evitas, no te quiero
Si todo es un ancla de sistemas desérticos, entonces, no te quiero
Si dedicas al manicomio la concurrencia y das razón a Mujer con Hombre
e ignoras la médula de tu sapiencia
Entonces no te quiero
sólo entonces.

Vacío no es amor.

Si la honda gravedad de la norma te mece
mezclada en ella
entérate que la palidez de tu boca es el miedo.
Ignora a quien croa nombres de hombres-sapos
y toma esta desembocadura de boca en Verónica.
Lo que buscaste es una quemadura que oprime el pecho y lo libera.
Por eso, amor de mis nubes, si me ignoras no te quiero.
 
 

Prefería los labios

Prefería los labios de quien le desvestía.
Partir de su lengua vió
la lluvia, además de comida en molino.

Eran la boca, la presa estancia del seno.Húmedos se volvían verano en viernes,
se besaban el hombro en cama, se daban gestos en tiempos.

Su domesticidad era un pañuelo de mujer que celebraba el cuello de Daniel en la pendiente de sus piernas y yo quería que el recorrido fuera viuda negra pero era mantis religiosa en los minutos de mis ojos sin defensa.

-Vendrá de entre las muchachas con calentura a refrescar la sombra piel en la mía- pensaba
mientras exhalaba olor a semen podrido de los mismos atajos -siempre-
para llegar a la penumbra de sus ojos de canela sin estar en algún sitio con su olor
 

martes, 26 de abril de 2011

Casa de Matrimonio



Novio próximo a marido,
sumiso como corona de rey, altivo como cabeza de poeta.
Mira mis pies como han sabido de las grietas del camino y aún están doblando el mueble de la cocina.
Mira mis nalgas como han entrado en la silla de los niños y mis vértebras siguen igual que un paradero de autobús.
Mira que por mi altura he tocado el techo de la habitación más pequeña donde la obediencia era importante en la cabeza.

Limando una aguja llegarás a verme firmando el acta de matrimonio para quedar con hambre y quedar contigo boquiabierto de diario y flotando en la cuchara llena de sopa de letras y durmiendo desde febrero a enero en la cama que estoy comprando.

Verás en los tambores como anteojos a la cama nupcial, la cocina de bodas, los regalos de casamiento, el piso nuevo de pareja, el baño esponsal limpio, los amigos de la luna de miel, el escaso librero desposario de los libros que prometimos tener, el sillón marital y los besos conyugales.
No seremos más felices pero estaremos muy juntos.

 

miércoles, 13 de abril de 2011

Una Superficie

¿Qué en la boca?
¿La pastilla, la pistola, el drenaje abierto, la electricidad dentro del agua?

Voy a cobrarme en la vida un segundo por toda ella
En el centímetro de cada parte mía
Voy a rezar su tez para ocultarla
Ya no existir más para olvidarme,
Que se olviden todos
Que todos me olviden
Que yo sea una superficie
sin agua, ni plantas, ni tierra, ni vacíos
sólo una superficie.

Es este fango del futuro presente
en una boca que no habla
en un libro que no dice
en una academia que muere
es el futuro que se niega.

El cerebro lleno de un líquido que atesta e inunda.
Voy a mezclarme con el solo
tejado de la agonía.

Máquina en una piedra
mis pies no quieren
mis ojos no
mis manos han tornado a un vientre.

La espina, la herida, de un desolado.
Una superficie.
Recién el oxígeno en mis pulmones
recién respiración que me dispone.
Una superficie.

martes, 12 de abril de 2011

Posible caballo azul

Entonces:
Inusual y estremecido
en el dobles de un cuerpo
con tu alucinación del derrame
carcomes párrafos de sicología que incendia la bravura
pero no
el dolor.

Estrechar el futuro
para fundar con error
el ocaso.

Te hallas tragándote el país en un cartón de cono
dibujando un incesto en una hoja blanquísima
y dibujas el asesinato de tu padre desnudo, lo adscribes solo de un cuerpo.

Fluyes roto femenino
Sostienes a un hombre con rota cara
en la irritación y el abuso.

Envidio la música de los cristales y tus ventilaciones
pero no
la hendidura
el alfiler y la herida.

Te hallas a través de un peregrino
mientras se te está ahogando la voz y aprietas la dentadura
te hallas llorando solo
bailando un periódico con fuentes y fábulas, con mentiras y notas de la locura.

Mascara azul con  gemido, amor en un manuscrito
amor en la época de un caballo, amor en la alcoba de una muleta
por eso,
Armazón en las patas
dolor de juez, de niño latido,
entramado amor en las voces de un núcleo;
Zarpa en la orilla
donde una pistola tenga ceniza y esté pirueteada
y añadida al vaso de animal en liberación.

Te hallas nocturno en un beso igual a una sangre infectada.
Te hallas, sin encontrarlo, en el idiota virgen que vacila su sexo y consta que no estás
que tu cabello de caballo es un marino Saturno
y su vientre se llena de semen, donde estás
enlazado a un edificio sin médicos
y a uno lleno de artistas cruzando documentos y hojas
dándose maíz para llenar lo que tú has sufrido
desde tu casa hasta la oficina de tus borracheras
donde se mecen los años pasados con tu eterno minuto de este momento.


sábado, 9 de abril de 2011

Insomne

Siempre
tu boca con la figura de un corazón aplastado
siempre
tu cabello de catarata laminando tu frente
como un misterio de muerto joven
Así como tu sigilo y tu arranque
así fornicando con mis pies
así sueño para mí de un pájaro
así tu enjambre y tu sudor.

Siempre
corazón insomne
diciendo mi nombre para afirmarte
deteniendo distancia para derramarte en mis caderas tranquilas.
Siempre
es un sitio para ambos
Siempre es esta casa trasparente
Siempre es quedarse dormido con células suspendidas para el sueño con el rostro del otro en uno, en ambos.
Siempre es hoy, tiempo que no termina.
Siempre es un diapasón que no desgasta su nota ni su material.
Siempre es un tierno miedo al reloj.
Me besas para fijar tu saliva en mis huesos
hundes un dedo para interrumpir mi bostezo
y decir "Te amo" articulando, no la boca
sino las manos para que se junten.
Apretarlas. Vernos.
Inundación de amor definitivo.

martes, 5 de abril de 2011

Recuerdo tus Ojos


RECUERDO TUS OJOS, ojos clásicos mexicanos o latinos, eran tan cafés y tan calientes que me los quería tomar en una tasa. Recuerdo tus manos blancas, de europeo, eran tan blancas y frías que me las quería comer en un cono. Tus piernas eran peludas, tanto que a veces me sentía zoófilico y cariñoso de las peluzas, firmes como troncos de árbol. Tu nariz era, para mí, una pirámide por la mitad. Tu boca, clásica boca, color sangre viva, como un cráter en el que me quería meter empezando por mi labio superior, agacharme, que te comieras todo de mí, desde el cráneo; De dentro, entonces, ver tus dientes como ventanas oscuras y pedirte siempre la mordedura para calentarme y acurrucarme en tu lengua húmeda, ahogarme.  Tu cintura, ochenta centímetros del círculo, como ecuador al revés del planeta que fuiste; por las veces en que me sentí cinturón amaneré vueltas. Tu sexo, sexo de hombre, era como un edificio, finca de mi boca, vivienda de dos hijos. Era como un reloj en pedazos. 

Tu cuerpo fue el amor. 
El cuerpo que se entierra, se acecha al centro de la tierra para jurarme que la energía es la eternidad. Que serás capa de granito, escoria de hormiga, piel lunática: un conejo. Pensamiento del poeta que aún no nace. Que vendrás de rodillas, siendo sal, a pedirme mi muerte. 

Hasta la muerte nunca deja de ser y se hiere para comerse mi casa entera.
Fétida mía de los mil años: la muerte de tus ojos.