Tramontar
sobre tus pechos, imposible,
son
apenas tegumentos de uva seca.
Varón,
labial, muerte de los vidrios, chapa,
chaleco
apenas, calzón de río, tarde,
desde
tu pierna izquierda hasta la derecha,
dos
vivas libélulas de lenguas trémulas,
se
transmigra sobre el gingko, amorenado,
o
sobre abismos donde oscila lo exiguo.
Ceño
de Apolo, labios de Jacinto,
suerte
de Céfiro, Mozart despoblado,
el
calor de Yucatán es tu castigo,
tu
piel lo atestigua, henequén, sisal seco,
tu
baba de afiebrada temperatura
vence
el agostamiento de quien suspira
y
por llorar incendia a otro castillo
donde
habitan, otros como tú, de invierno. ![]() |
| Retrato de estudiante Antonio Pinto Bandeiras |
