Carlos
Will, nació el 23 de Julio de 1993, en el Estado Hidalgo. Es estudiante de la
licenciatura en Artes Visuales en la Universidad Autónoma de Querétaro.
La
entrevista se realizó en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México el
7 de junio de 2014.
"Hasta que comencé a sufrir empecé a pintar"
JEUC:
¿Cuál fue la tarea qué más hacías, cuando eras joven?
Carlos:
Tareas que tenían qué ver con geografía… con la historia… todo lo que no
tuviera que ver con matemáticas. Esas tareas no las hacía, de plano. Me negaba
a hacerlas.
JEUC:¿Desde cuándo pintas?
Carlos: Desde que comencé a sufrir, empecé a pintar.
JEUC:
De tu acercamiento a la “alta cultura”, dime un artista que recuerdes que haya
sido de los primeros a los que te hayas acercado.
Carlos:
Qué vergüenza pero Frida Kahlo.
JEUC:
¿Por qué vergüenza?
Carlos:
Porque ahora odio a esa señora. No tenía talento.
JEUC:
¿Qué no debe pintarse?
Carlos:
Hay cosas que son muy obvias. Hay cosas que son innecesarias pintar.
JEUC:
El hiperrealismo, ¿es innecesario?
Carlos:
Sí, es un poco innecesario. Si de repente estuvieran todos los pintores del
mundo, en un barco que ha naufragado; yo me desaparecería primero al
hiperrealista.
JEUC:
¿Y a quién, al último?
Carlos:
A un pintor barroco, porque es el que sabe más de técnica.
JEUC:
¿A ti te gustaría ser barroco?
Carlos:
No, pero admiro a los barrocos. A mí me gustaría ser más minimalista (risas)
JEUC:
Tus obras ¿son errores o son aciertos? ¿Qué afirman; qué niegan?
Carlos:
Hay tanto errores como aciertos. Y afirman y niegan toda clase de cosas que
tienen que ver conmigo. Y entonces mientras más yo sienta que están afirmando o
negando algo o diciéndolo… afirman muchas cosas.
JEUC:
¿Qué tipo de arte, te conmueve?
Carlos:
Lo que más me ha conmovido es la pintura y es lo que más me gusta, sin embargo…
bueno, tengo que decir que es lo que más me gusta porque es lo que más he
visto. He visto muchísima pintura. El cine también me gusta mucho, pero he
visto poco cine. He visto películas que al final terminan siendo muy
conmovedoras. La danza, últimamente me ha conmovido bastante. Me ha sorprendido
de mí mismo… es algo a lo que yo no había tenido algún acercamiento, o muy
poco, o de mala calidad porque, como en todo, hay calidad. Te digo que lo que más
me conmueve es la pintura, pero si veo la pintura de una manzana pues no me va
a conmover nada. Últimamente he visto danza, por la escuela, he tenido ese
contacto. Me han conmovido… es algo que
pensé que no me iba a pasar. Yo decía “no, es que la danza”… sobre todo la
contemporánea, ¿sabes? He visto registros, videos de este tipo de danza y
preguntaba ¿qué le encuentran a eso? Pero estar ya en el recinto, teniéndolo en
frente, y cuando está bien ejecutado es una cosa que me ha conmovido mucho.
JEUC:
¿Tus obras, son testimonio?
Carlos:
No todas pero sí hay algunas que son testimonio de cosas que suceden. Hay
algunas que son testimonios no directos y otras que sí lo son. Aunque la obra
está hablando de otra cosa, hay una figuración ahí que quiere ser testimonio de
algo muy específico, por ejemplo, de una persona, objeto o situación que tal
vez me ha sucedido. Pero también puede ser que dentro de algún símbolo, de
algún signo, yo quiera dejar testimonio de algo que me ha sucedido pero no
directamente con el retrato de una persona o con la figuración de un objeto.
JEUC:
¿Tu vida artística revela a tu vida entera?
Carlos.
No, revela nada más los detalles a los que les doy más relevancia. No voy a
poder revelar mi vida entera por medio del arte, hasta que me dedique de lleno
a eso. Yo ahorita soy estudiante de arte, entonces hay muchas cosas que no me
da tiempo de hacer.
JEUC:
¿Desaparecerías la academia?
Carlos
No, sí tiene importancia, el que a mí no me guste, no quiere decir que sea lo
peor. Ser estudiante, me roba tiempo pero no me queda de otra. De la escuela,
he obtenido muchas cosas.
JEUC:
¿Se necesita talento para estudiar arte o se puede estudiar arte sin talento?
Carlos:
Sí, por supuesto que se puede estudiar arte sin talento y eso sucede muchísimo.
Te pudo escribir una lista de gente ahí que pinta murales en mi escuela, que
son terribles. No tienen talento. De jovencito se hicieron grafiteros y dijeron
“esto del arte es lo mío” Van a estudiar y cuando empiezan a pintar bastidores,
hacen grafitis chiquitos que son de pésima calidad. Y hay quien comete el error
de inflarlos demasiado entonces se sienten como que son “lo más” También creo
que hay gente que tiene muchísimo talento y que no es necesario que estudie/ o
que tome la carrera como algo complementario nada más. Que vayan a la
Universidad a aprender técnica. Yo no creo que el talento esté en la técnica.
Hay gente que, incluso, puede no tener talento y tener una técnica
impresionante. Pero en realidad el discurso es la esencia. Una pintura sin
discurso… por más que puedas ejecutar un paisaje hiperrealista no va a tener
alguna expresión. Va a estar vacío.
JEUC:
¿Qué expresaba María Velasco?
Carlos:
Bueno, es que no soy fan de él. Me gustan sus cuadros. Creo que, antes de
expresar, esos cuadros son un silencio impecable; con una pureza de espacio.
Para mí esos espacios son silencio. Cuando los veo me siento con calma, aunque
también vértigo (Hay algunos pintores que dicen que el lienzo en blanco les da
vértigo pero a mí me dan más vértigo los cuadros de María Velasco) porque
tienen una profundidad que allí está, expresada. Es técnica dirigida hacia
algo. Velasco no pintaba por pintar. En sus cuadros, hay más. Quizás sea algo
que no se pueda describir, pero, cuando los ves, sabes que ahí está. Eso nada
más se logra por medio del discurso.
JEUC:
Vanguardia, en el arte, es inauguración ¿no? Pero si el arte, se dice, es
perpetua vanguardia, que es revolucionario en sí mismo, entonces el arte es
condición vanguardista. En este sentido, ¿cuál es tu inauguración?
Carlos:
Soy un artista posmoderno porque me tocó pertenecer a esta época, no porque me
identifique con algún grupo. Ni tampoco me atrevo, por el punto en el que estoy
de mi obra artística, a decir que estoy a la vanguardia. Mis cuadros son
modernos porque pertenecen a esta época no porque esté inaugurando nada. Hasta
ahorita todo lo que he hecho ha sido inspirado o, no copiado directamente, pero
sí hasta cierto punto ha sido una copia de cosas que ya se han hecho. Si nos
vamos al concepto más puro de vanguardia, o sea, inaugurar, va a estar casi
imposible. Ya todo se ha hecho. Se pueden hacer variaciones que ahí es donde
interviene la creación; difícilmente puedes inaugurar algo. Yo no me siento
capaz de hacerlo. Tal vez, algún día. No puedo afirmarte “Soy un maestro de la
pintura, o de la escultura…”
JEUC:
¿Cuál es tu posición frente al arte contemporáneo?
Carlos:
Me gusta. Aunque mi posición no es decir “es arte contemporáneo y lo acepto” La
instalación, el video-arte, son cosas que me han tocado ver mucho. Algunas me
han parecido conmovedoras. Instalaciones en las cuales digo “guau, está
increíble” y otras en las que digo “esto
no tiene sentido”; no me dicen nada, no siento nada al verlo. Entonces mi
posición frente al arte contemporáneo es ser crítico.
JEUC:
Al ser crítico, ¿creas?
Carlos:
No
JEUC:
¿Defines?
Carlos:
Sí, pero por una cuestión personal. Me interesa, por ejemplo, ver el arte
contemporáneo y criticarlo, pero no para decirles a otros lo que me parece,
sino más bien para tener parámetros de lo que quiero y no quiero hacer.
JEUC:
Para mí, el arte contemporáneo no es arte, es una expresión que requiere de una
definición, porque arte es tradición, forma y fondo…etcétera. La innovación
requiere de técnica y requiere de esta tradición… entonces… ¿estás de acuerdo
conmigo?
Carlos:
Sí (risas)
JEUC:
¿La experiencia corporal es la materia seminal de tu creación artística?
Carlos:
Podría ser. Nací sin ningún bagaje pictórico. Está visto que, gente que ha
crecido, en medio de la selva, donde no hay ningún museo, cartel… los pones a
pintar y pintan cosas muy similares. O sea, en realidad, lo que hacemos, viene
de un bagaje cultural que se ha venido desarrollando durante muchos años. Con pequeñas
innovaciones que alguien hace, que después alguien la copia y la modifica: así
es como el arte se ha ido reproduciendo.
Yo
comienzo desde lo visual. Y últimamente han intervenido otros sentidos: el
tacto, el oído.
JEUC:
El arte se viste de la realidad, pero no es lo real. ¿Hay asuntos fantásticos
en tu obra? Lo fantástico no es lo real, entonces… (Interrumpe e interviene)
Carlos:
Ahí difiero un poco, no sé qué sea para ti lo fantástico, pero en mi caso,
interviene más bien lo ficticio. Porque lo fantástico lo relaciono mucho más
con esta cuestión de hacer cosas que se salen del imaginario real. Dragones… no
sé… cosas que hacían los surrealistas. Y no, no es algo que me interese. Me interesa
la simulación de la realidad: la representación pictórica de la realidad. Pero no
llegando a la hiperrealidad, a veces,
ni siquiera al realismo.
JEUC:
Pintura y fotografía ¿Hay relación entre ellas? ¿Qué me puedes decir de ambas?
Carlos:
Cuando llegó la fotografía, se pensó que iba a desplazar a la pintura, pero fue
lo contrario. Si no tengo una foto a lado, no puedo pintar. Aunque suene como
trama, en realidad no lo es. Los mejores pintores, lo hacían con modelo y los
tenían horas y horas sentados, con trajes rígidos, hasta que terminaban. Eso es
pare mí lo mismo que tomar una fotografía allí a lado. Con la ventaja de que la
fotografía es un recorte de la realidad. El modelo real se puede ver desde
diferentes ángulos.
Tienen
una relación muy estrecha. Depende de cada pintor. Para muchos, es fundamental.
JEUC:
¿Estás consciente de que el arte captura al tiempo; te importa hacerlo; aspiras
a eso?
Carlos:
Sí. En cada obra, inevitablemente pienso en el tiempo, en varios sentidos. Puede
ser: el tiempo que tardo en pintar: el acto de pasar el pincel sobre la tela. El
tiempo que tardo, en general, en hacerlo todo, porque yo los hago desde el bastidor,
poner la tela y prepararla. No los encuadro porque no me sale. Todo eso lleva tiempo.
Cuando pintas una imagen, necesariamente, congelas el tiempo pero de una manera
mucho más delicada que la fotografía. Creo que por eso me gusta más la pintura
que la fotografía. La fotografía es un instante: con un click pasas de la realidad a la ficción. La pintura te permite
manipular mucho más.
JEUC:
Hay una descripción de una autora, en donde, en ficción, es Angelina Beloff,
escribiendo. Dice que llegó el momento en el que en lugar de ver personas, veía
siluetas, veía un dibujo. ¿Eso te pasa?
Carlos:
Sí. Con las personas no tanto. Cuando me acerco a las personas, puedo ver en su
brazo luces y sombras. Es algo que irremediablemente lo empiezas a hacer y que
te ayuda como ejercicio. Puede ser que el momento de hacer obra, te olvides de
la foto y recordar esas luces y sombras. Por ejemplo, siempre recuerdo que la nariz
siempre tiene, cuando hay luz suave, una sombra en medio; cuando hay luz dura,
la parte se ve muy brillante: es un blanco puro allí. Después se van desprendiendo
los tonos hacia los lados. Sí es algo que observas cuando estás con alguien. También
con los objetos. Ves cómo se filtra la luz a través de las hojas de los árboles
y no sólo eso sino cómo son las luces y sombras que caen en el piso. Me gusta
mucho pasar por debajo de los árboles y ver esas formas… esa luz que se filtra,
muy cambiante. Ese es un tema al que me he referido mucho últimamente: esa luz
que es muy cambiante. Por eso es que estoy pintando las albercas porque si tú
observas una alberca, el agua no para de moverse y hay un montón de luces, de
colores, tonos de azul y blancos, que es imposible captarlos. ¿Cómo pasar eso,
al lienzo? ¿Cómo captar esas sombras de las hojas de los árboles al aire
moviéndose? Es algo muy interesante. Es captar esa cuestión efímera. No
captarla con fotografía que lo congela de una manera fría. Plasmarlo en lienzo
es más calculado.
JEUC:
¿Qué pasa con la percepción del estudiante de arte, se acrecienta al admirar la
técnica o disminuye por concentrarse en esa técnica y no con lo que se quiso
decir en la obra?
Carlos:
Depende desde qué punto observes la obra. Hay obras que son técnicamente
proezas pero que no tienen qué decir. Me puede gustar, por ejemplo, Matt Mullican,
que son dos fotografías… una de sus cosmogonías que son dibujos súper simples hechos
en unos pendones enormes que cuelga en la pared que realmente, cualquiera puede
hacerlo aún si no tienes técnica como artistas, pero que detrás de eso hay una
teoría muy interesante. Yo no rechazo eso. Hay calidad. Aunque sí se le puede
dar más importancia a alguna de las partes, que puede ser teoría o técnica. Unos
pendones que no están mal hechos, que no es cutre
O basta ver a María Velasco para decir: esto está increíble.
JEUC:
¿A quién admiras?
Carlos:
Cambia muy seguido. Cada vez voy descubriendo más pintores. Aunque invariablemente
siempre voy a terminar mencionando a Edward Hopper que tenía un manejo de la
luz brutal. En sus cuadros, sientes la luz. Me gusta también Eric Fischl. Una
pintora japonesa que se llama Xinyi Cheng; David Hockney. La mayoría fueron
iniciadores del arte pop. O estuvieron involucrados en él, pero sin dejar de un
lado la pintura. No como Warhol que dijo “adiós a la pintura voy a hacer
serigrafías” Tampoco lo rechazo, pero no es de mis favoritos. ¡Lucian Freud! Que
es este pintor, por cierto sobrino de Sigmund Freud. Es muy impresionante su trabajo.
Mexicanos: Carmen Chami y José Antonio Farrera.
JEUC:
¿La admiración se convierte en aspiración?
Carlos:
Sí, totalmente. Cuando voy a realizar un cuadro, les doy una revisadita a los
de ellos para ver si puedo realizar cierto tratamiento con la piel, los fondos...
analizo sus obras técnicamente, también teóricamente, o sea Fisher pintaba
albercas y ahora yo. Y no quiere decir que repita lo que ellos hicieron. Me interesan
las albercas, explorar el tema.
JEUC:
¿Te sientes auténtico?
Carlos:
Sí
JEUC: ¿Te sientes necesario para el mundo?
Carlos:
No. Si en unas horas que aborde el avión se cae, no pasa nada realmente.
JEUC:
¿No pasa nada?
Carlos:
O sea sí va haber gente que se va poner triste. Pero no se va a morir nadie más,
ni voy a dejar sin comer a nadie, al contrario. (Entre risas)…mamá si llegas a oír esto algún día… yo sé
que muy en el fondo deseas que yo me muera, para poder comprarte unas bolsas de
Chanel…
JEUC:
En tu obra yo veo maltrato al cuerpo. Hay deformidad. No hay cuerpo firme…
Carlos:
Sí, está un poco difuso… sí está maltratado. Tiene que ver con una contradicción
que tengo yo hacia el ideal. “Veo” un cuerpo idealizado y me gusta. Muy dentro
sé que no existen. Pinto lo que veo y, hasta cierto punto, exagerarlo. Entre más
maltratado… quizás tenga que ver con la personalidad de la persona… (Risas) sin
agraviar… no es que tú estés maltratado es que…
La
personalidad es una construcción que se da de… tú me podrás contradecir, eres
sociólogo, pero es algo que se construye desde muchas cosas: la experiencia… el
propio carácter… tal vez sea melancólico, histérico, con tendencia a la ira, al
sufrimiento… Unos de los últimos cuadros que hice, tú lo viste, con dos caritas
así verdosas, medio muertos, que dijiste “qué feo” pero le hace honor porque
era una persona con tendencia al sufrimiento. No es así en la vida real, pero
le puse esa cara porque me di cuenta que sufría bastante. En esos trazos hay
una condición de desgaste, de maltrato, aunque había una sonrisa disimulada, al
fondo, si lo analizas. Igual le gusta ¿no?
JEUC:
Se habla de una verdad, como un impulso, que tiene que descargarse en la obra
del artista. Cuando se piensa en el destino de la obra, por ejemplo, pensar “voy
a vender esto” y entonces lo haces en función de la venta ¿se pierde el arte?
Carlos:
No necesariamente. En el caso de la escuela, sucedería lo mismo, ¿no? No es para
vender pero sí para entregar. Es la presión lo que “le da en la torre” Si de
repente el cliente comienza a presionarte y te dice “sí, sí me gusta mucho tu
trabajo pero quiero que le pongas un escudo del América” y es así como…!no! ¡Por
supuesto que no voy a hacer eso!
Esta
presión arruinaría la intención.
En
el caso de la escuela. El maestro demanda “Tiene que quedar así” o te pide una
estructura formal, un tiempo. Se puede salvar. Hay cuadros que me han pedido
con ciertas medidas y técnicas y en tanto tiempo. Te vuelves loco, pero
aprovechas ideas que se te habían ocurrido antes y la aprovechas para meterla
al cuadro, sobre todo cuando te dejan la idea libre. Hace poco nos pidieron un
cuadro basado en La metamorfosis de Franz Kafka y me quedó algo horrendo… o no
horrendo, pero no me convence. Se forzó todo. ¡Tiene que fluir!
JEUC:
¿Has abandonado obras?
Carlos:
Sí. Y las he reciclado… ha habido bastidores en los que pinté algo y digo “esto
está horrible” Le echo pintura blanca encima y empiezo de nuevo. Tengo un
cuadrito por ahí, que tiene una capa enorme de pintura. Pinté cuatro cuadros allí
antes. ¡Es un bastidor maldito porque allí nunca se dio nada!
JEUC:
La sexualidad ¿está presente en tu obra, te importa?
Carlos:
Sí. No en toda, pero sí hay muchas obras que contienen carga sexual. Trato de
suavizarlo. Últimamente me ha parecido de mal gusto ser tan evidente. Debes transmitir,
pero no poner en evidencia, “ponértelo en la cara”
En
el caso de la sexualidad, cuando pinto figuras humanas, el gesto es lo que le
da el carácter sexual en la pieza. Por ejemplo, hay uno donde están dos parados
en un zoológico y te preguntarías ¿Qué de sexual puede tener? Pero sí que la
tiene: la posición en la que están ambos; una referencia que tiene hacia otro
cuadro… Para mí es importante. Simplemente el hecho de pintar a ciertas
personas nace ya de una cuestión sexual.
JEUC:
¿Titulas las obras? ¿Hay ocasiones en las que primera se te ocurra el título?
¿Se te complica titular?
Carlos:
Difícilmente. Primero nace la obra y ya después le coloco un título. No se me
complica titular. Trato de ser un poco seco. El título te puede dar alguna
pista sobre la obra pero tampoco son títulos evidentes. Hace poco estaba viendo
el trabajo de un pintor que hace unas cosas horrendas y sus títulos son Los
danzantes, La gallina, El árbol. O sea ¡por dios! ¡Estás pintando un árbol y le
pones El árbol! ¡Qué idiotez!
JEUC:
Dime el nombre de una obra, que hasta ahorita, signifique para ti tu apoteosis
artística.
Carlos:
No hay una con la que pueda hablar totalmente de todo lo que me interesa, según
mi discurso. Puedo decirte que me convence la de La sagrada familia. La expuse
en la galería Libertad, el semestre pasado. Siento que en esa obra es donde
mejor pude encajar el discurso con lo visual.
JEUC:
¿Sientes que la calidad de la obra dependa del tiempo en la que se tarda en
realizar?
Carlos:
No. La calidad de una obra no tiene necesariamente relación con el tiempo. Hay
formas de resolver cuadros… un cuadro de 40 por 30 centímetros, lo puedo resolver
en unas horas, posible es que quede algo bien, que me agrade, como igual lo
puedo resolver en dos meses. La diferencia es que uno va a estar mucho más trabajado
pero no por eso, mejor.
JEUC:
¿Qué es estilo?
Carlos:
Es hacer ciertas repeticiones de ti mismo sin que se den tanta cuenta.
JEUC:
¿Te importa tener uno?
Carlos:
No. Sí he adoptado algunos estilos, pero ahorita me parece una idiotez decir,
en los primeros trimestres de tu carrera “yo ya estoy en búsqueda de mi propio
estilo” Creo que el estilo lo van a encontrar el día que cumplan noventa años en
la obra ¿no? Yo lo encuentro en la obra de Aceves Navarro que ya es uno de los
pintores viejos que han pintado muchísimo. Cuando ves obra, dices “esto es de
Aceves Navarro, no puede ser de otra persona” Hasta entonces puedes decir que
se ha encontrado.