miércoles, 18 de mayo de 2011

Amor que no se puede

Sin sueño robusto, un terremoto en tuétano.
Los quince años de sueño moral, de orejas con muertes de sonidos.
Yo era un asesino del ruido y sigo siendo asesino de sangre.
Yo tengo un velero en diente de mis ojos
Donde muerdo a una vieja con piel ancha y dura.

Todo mi ánimo de hueso es un cementerio
Donde manan muertos de orillas de toros con piel negra mojada,
donde mana su voz de azul, que quise pintar un día en mis lluvias de la acuarela. Y todo su rostro de humor grande ya no cabe en lienzo.

Él era un blanco, un labio que besaba luz en las azoteas de mis cabellos.
Ahora no está en el pincel de vello de venado sino en el desagüe,
en ría de mi saliva, convulsionando la áspera salida y no yéndose sino hiriendo.

Tanto puede la baba como el llanto pero puedes más el desierto.
Hay un tibio que dice que la muerte es una ilustración que padece su elogio pero que lleva lógica de rendija.

Amor de ti, amor de nunca, amor de antes y después, amor de mí, de un oculto beso en la garganta y de un oculto desnudo en la memoria.
Ser menos es ser víctima de amor, de amor, de amor que no se puede, de aldea sin plantas, de flor de sol, de amor, de amor que no se puede.

Sollozo que no se puede mi boca, 
que no se puede mi frente,
que no se pueden mis manos, 
que no se pueden mis pies; 
en una olla que no coce, 
en un concreto que no mata. 
Yo no me puedo. 
Entrever al después para herirme desde mañana, 
porque miento al cuerpo su grande fuerza de hocico 
y pienso en el silencio con el milagro de haberte conocido 
desde nunca.

domingo, 15 de mayo de 2011

El Maestro


Raúl encima de la lengua
Raúl como un libro
Raúl como método cibernético que come higos con semillas
Raúl solo.
Raúl es un algodón en planta
Los labios que besan la conquista en arenas de Azcapotzalco
Raúl con pupilos como hormigas colonas
como gatos rebeldes.

Alguien ha entrado desde la puerta
y se ha ido hasta el cerebro
alguien ha dicho algo, mientras estaba sentado en la banca de los cientos, miles de nalgas cansadas
aquel pupitre donde apunté un poema con lápiz y al otro día borraron.
Alguien habla exiliado del odio
alguien dice que a Norbert Elías lo hallaron muerto y que veloces las hojas se juntaron
Alguien de música, matemática, estadística
se vuelve complejo orden laberinto
Alguien desmenuza las leyes
alguien es árbitro de los apuntes
alguien dice "silencio"
alguien de estampida adentro
            de líquido como dominio
Alguien enseña para llenar los abismos.

-¿Quién recién a-mochilado, a-librado, a-leído?
-El maestro.