domingo, 15 de agosto de 2010

Un Poema Largo


Un poema de amor
(basta de elllos) y uno para tus ojos
¿ y es que quién te va a escribir ?
para redactarte tengo que ahullar profundamente evocando un hospital para tu influida huida.

Ofrezco esta senectud de fantasma
tu delicadeza y tu armonía
y esos ojos de cueva hiriente.
que por la vida una pobre letra te ha quedado tan a pecho
por supuesto, eres padre de la H
y de este sin sabor de cierto transtorno criminal.

Contra ti la postura de teñir los aires
contra ti la postura de sentir la boca sola
y por alfombras dar pasos de señor anciano y esa copa que derramas tan impura y presente, qué daño el de tus ojos.

Semájame esta tortura como el fin de mis años
como el lugar en que
camino a ti
pregunte por quien no está y me sientas erótico por las uñas de mi cráneo
y entonces yo vivir contigo
yo sí sé de tu existencia.



(...

...)


¿ Y qué dice el párrafo que borraste ?
vicio
vicio y presagio
dolor color a maestra delicada y perfecta generosidad
cumple tus virtudes
como quien cumple responsabilidad de libro leído.

Trae un puñado de vírgenes astutas
que por hombre han dado sus labios y más
pero no quedan atacadas.. ahí
donde nadie sabe de lo que hablo
vienes
triste
adorablemente precioso.

Aire y colchón
tírame para conocer ambos suplicios y ayudantes
¿ quién sabrá de ti?
en este poema largo, muy largo
que empecé a escribir cuando me alargaste la mano,
por eso:
quiébrame los ojos
déjame sordo
atiéndeme.

Lanza tu dormido aliento
decorado de ausencia
de medicina para las ciudades y comprensión de las víctimas de la naturaleza
Comprendo tu raza

tu unica crueldad es cuando ni siquiera me dejas escónderte.

Los niños te adoran y
también te olvidan
pero nadie te escribe, por eso
por eso que sólo tú sabes.


LLevo docientas páginas dedicadas a ti
al desafortunado derrame de gran cantidad
!Gotas y exijencias!
deforme aumentas los humos
a una horca la compadeces
y al radio lo condenas.


Carcome anillos
has escombros para el que te aborrece y ámame
a mí
que te haré un tango verdugo
un poema insignificante como este,
si no te hubiera conocido ...

Es que tu puerta fingía paso
y lo tomé de eso que parecía una manija y no era más que un gusano enrollado.
eso es todo
mustio y valiente de quien te llama.

Un poema largo muy largo
no pudiera decir
que te he visto esta mañana en la boca de mi amante.
Nadie querrá leerte.

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