”Cuerpos al sol en una tarde de agosto.
Abusos de la imaginación en un mar de arena
y carne.
Extensa mancha de horizontal destreza
que en la quietud encuentra su prodigio.”
Carlos Vitale
Cuando se
enciende el fuego olímpico
Cuerpos de atletas,
de espectadores; unos que se exhiben, otros los aplauden; cuerpos que se
ovacionan en su presentación; cuerpos que son la patria: cuerpos país, que
parte de la multitud celebra con júbilo; cuerpos de espectáculo, que obedecen a
una coreografía, que danzan, organizados; cuerpos alrededor de un fuego;
congregación de cuarenta mil cuerpos; emociones que a estos cuerpos se funden; además
de símbolos, expresiones que configuran un ritual
de interacción.
¿Cuáles
son los ingredientes de este ritual y cuáles sus efectos principales?
1.- Se habló de la
presencia de 40,000 espectadores y de 6,700 atletas, dentro del estadio Fisht.
2.- Las barreras que
excluyen a los que no forman parte del ritual son los límites del recinto
arquitectónico que congrega a quienes participan en el ritual. Los que están
fuera, observando pantallas, forman otro tipo de ritual, observé: Entre ellos,
el foco de atención era la pantalla que difundía la señal del ritual que
sucedía, sin embargo, desde la perspectiva de Randall Collins, ellos no forman
parte, porque no están en situación, en copresencia. Sí ocurrieron en el mismo
tiempo, pero no en el espacio. Yo mismo, observador, vi la retransmisión del
evento, lo que me distanció de la situación, del ritual. No compartí tiempo ni
espacio.
3.-“Los participantes
enfocan su atención sobre un mismo objeto”, dice Collins, en este caso los
objetos varían, durante la llamada ceremonia: a) un video donde una niña sueña y viaja a través de la historia y
de íconos de Rusia b) Juegos pirotécnicos
y proyecciones de luces. c) La niña
aparece en medio del estadio, elevándola una veleta. d) Los cinco anillos olímpicos suspendidos, iluminados (uno de
ellos no enciende). e) La mención del
presidente Vladimir Putin y Thomas Bach, quien es presidente del comité
organizador; y el coro que, en seguida, interpretó el himno ruso. Durante la
interpretación, en el escenario ocurre una formación de participantes vestidos
con los colores de la bandera rusa, así como ésta es izada. f) La presentación de las delegaciones donde se advierte, por primera vez, que los atletas entrarán al estadio por el
centro, y no por las laterales como habitualmente ha sucedido. La primera
delegación es Grecia, como en todas las ceremonias de los juegos olímpicos, por
ser la fundadora.
Comenzará entonces la segunda parte de la ceremonia,
con presencias iconográficas de Rusia de nuevo, por ejemplo, la escenificación
de la catedral de San Basilio y la interpretación en danza, por el ballet ruso,
de la obra La guerra y la paz de León Tolstoi. La música parece que ordena el
ritmo del silencio y del júbilo. Así como los órdenes dancísticos que se llevan
a cabo.
Durante la aparición
de las delegaciones de los atletas, la más celebrada es la rusa. Los
integrantes aplauden, miran hacia al público sonrientes, ondulando la bandera
con ímpetu. Como dice Collins, son los símbolos que representan al grupo, en
los que se asocian entre sí. Sin embargo ocurre que, aunque no todos los
participantes son rusos, sino que son una unidad global, “la emoción rusa”, se
contagia. En términos de Collins, los denominaría, “sentimientos de
solidaridad”
Cuando se enciende el fuego olímpico, el
alborozo común asalta al estadio. El júbilo es el ámbito, el alma, de la
situación. Podré afirmar entonces que este símbolo abarca el sentir de todos
los que participan: efervescencia
colectiva.
En el discurso oficial de Inauguración,
tras enunciados emotivos, como p. ej. “Los juegos olímpicos unen pueblos”,
ocurren pausas que se llenan de aplausos, de ondulación de banderas, sonrisas,
miradas conmovidas. La música y los fuegos pirotécnicos enmarcan el sitio,
envuelven a los cuerpos. El lago de los cisnes acaricia al aire y mueve a los
cuerpos que lo danzan, emociona al conjunto, ellos son sus oídos −incluso
cuerpos forman al cuerpo de un cisne− y después, en su término, lo reverencian
con ovación.
Se izará la bandera olímpica. Se habla, en
el discurso que antecede, de un espíritu de la deportividad, de compromiso con
los principios del olimpismo.
La antorcha olímpica es el centro de
atención, los que lo van poseyendo, lo elevan de sus brazos, lo muestran. El
fuego, sin el cuerpo del atleta, no se movería hacia el pebetero olímpico que
lo contendrá multiplicado y perpetuado. Es la conclusión de la ceremonia de
inauguración y el inicio de los juegos. (La anunciación, quizás, de más
rituales de interacción: las competencias.)
BIBLIOGRAFÍA
Collins,
Randall, 2009. “El modelo de foco común y consonancia emocional” en Cadenas rituales de interacción,
Editorial Anthropos, México. pp.71-87
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