martes, 1 de febrero de 2011

Están en la mesa


Estás y vienes
sopa de pescado que me bebe
de nuevo
para recordar que podemos ser el mar.

Y que los murmullos de cal
pueden ser la tortilla
es cierto, tú siempre lo decías
"cuando comes alimentas tu humano, vuelves a la tierra"

Te enamoras de la llovizna
del paladar con algodón de moca
pero no eres más que una boca
amor en la comida que te ergulles.

Y la porción de los atoles
y la ración de los suplicios
están en la mesa
como yo esta vez sin estar comiendo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Distintos sabores, distintas ganas y distintos momentos de nuestro estado, acompañan esa mesa. (mi mesa). Como siempre, impecable!
Norma.-

Madminerva dijo...

Impecable, esa mesa habla sola, se presenta y ruge. Me sorprendes con tu visión, tan moderna, me encanta!