lunes, 5 de agosto de 2013

TODO DE MÍ, TE GIME.



Puedes vestirte ya,
sustraerte de este quebranto.
Perdón por el informe de mi ansia
Fuera de mí,
no lo sabía,
también podía ser sonoro y fino.
Disculpa a las impávidas sirenas de mis dientes,
vibrátiles, como impugnación de colibríes 
No sabía cómo se desangraba un lirio
después de la estratagema
del destino rumiado, alevoso.

Sentí el pulso en las piernas,
como corazón de tren,
y entonces la avena hervida
sobre tus genitales,
encendida,
anegándote.

Pero déjame abrazarte,
besarte el corazón sereno,
quitarte la humedad
del fruto de la betula pendula, moreno,
quiero acunarte, aposentarte,
cantarte,
sonabas a silencio.

No hay comentarios: